LA INDIFERENCIA Y EL TEMOR DE DIOS
- 23 feb 2025
- 6 min de lectura
Actualizado: 18 nov 2025

¡Por ti y para ti señor! La indiferencia es un estado de ánimo que se ha vuelto cada vez más habitual entre nuestra sociedad, interactuando con el estado mental de las personas debido a que estan íntimamente relacionadas una con la otra. En el estado de ánimo estan las emociones, sentimientos y en el estado mental nuestras ideas, pensamientos, deseos; entre otras. Entonces podemos decir que nuestro estado de ánimo (emociones) influye en nuestro estado mental, llevando a las personas a sentir, pensar, actuar o reaccionar de cierta manera.
¿Pero qué es la indiferencia? La RAE nos dice lo siguiente: 'Estado de ánimo en que no se siente inclinación ni repugnancia hacia una persona, objeto o negocio determinado'. La RAE también nos ofrece algunos sinónimos, como: desinterés, apatía, desapego, indolencia, tibieza, desgana, impasibilidad, insensibilidad, neutralidad, frialdad, desdén, desprecio, displicencia.
Wikipedia dice lo siguiente: 'La indiferencia es un estado de ánimo en que no se siente inclinación ni repugnancia por algo, sea una persona, un objeto, tema o asunto determinados'.
Una persona indiferente es aquella que muestra una falta de interés por las cosas o las personas; con una deficiente conectividad emocional hacia las personas o relaciones personales. Una persona con falta de empatía, llegando a ser insensible a diferentes circunstancias de la vida; una persona que le da igual si esta de un lado o de otro; una persona sin motivación o con falta de ánimo.
Es importante que abramos un paréntesis para mencionar que hay momentos en nuestra vida en la que nos sentiremos: desmotivados, desanimados o con falta de entusiasmo, debido a que somos humanos y todo esto es un reflejo o producto de nuestros diferentes estados de ánimo, ante diferentes situaciones en nuestro día a día; el problemas es cuando estas variaciones en nuestro estado de ánimo se vuelven frecuentes y comienzan a intervenir en las actividades diarias de una persona o su estado mental, afectando nuestra forma de sentir, pensar, actuar o reaccionar.
En pocas palabras, habrá ocasiones en las que estemos apáticos o indiferentes; creo que todos en algún momento estuvimos así, el problema es cuando esta indiferencia se vuelve algo habitual y comienza a afectarnos de distintas maneras: en el trabajo, en la familia, con la pareja, con los hijos, nuestras metas y lo más importante, nuestra relación con Dios.
15 Yo se todo lo que haces, que no eres ni frío ni caliente. ¡Como quisiera que fueras lo uno o lo otro!;16 pero ya que eres tibio, ni frío ni caliente, ¡te escupiré de mi boca!17 Tú dices: "Soy rico, tengo todo lo que quiero, ¡no necesito nada!". Y no te das cuenta que eres un infeliz y un miserable; eres pobre, ciego y estás desnudo.18 Así que te aconsejo que de mí compres oro -un oro purificado por fuego- y entonces serás rico. Compra tambien ropas blancas de mi, así no tendrás vergüenza por tu desnudez, y compra un ungüento para tus ojos, para que así puedas ver. 19 Yo corrijo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, se diligente y arrepiéntete de tu indiferencia.La indiferencia acarrea consecuencias tanto emocionales como mentales, endureciendo el corazón del hombre y formando una barrera alrededor de él. Afectándole en los diferentes ámbitos de su vida, tanto en lo secular como en lo espiritual.
Tienen la mente llena de oscuridad; vagan lejos de la vida que Dios ofrece, porque cerraron la mente y endurecieron su corazón hacia él. Efesios 4:18(NTV) Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal. Proverbios 28:14(RVR1960)La indiferencia, así como la incredulidad, afectan directamente nuestra relación con Dios; es por eso que Él repudia tales cosas y nos lo hace saber por medio de su palabra.
La indiferencia se alimenta en gran manera debido a lo que el mundo nos muestra y nos ofrece, la indiferencia por ser un estado de ánimo es alimentada por nuestro entorno; un mundo que constantemente nos está mostrando: asesinatos, robos, corrupción, narcotráfico, divorcios, infidelidad, abandono, pobreza. Un mundo que ha hecho creer a nuestra sociedad a nuestras nuevas generaciones, sobre todo a los jóvenes, que esta clase de cosas deben ser algo normal y parte de nuestra cultura; haciendo que las personas se vuelvan más frías e insensibles. Otras afectadas por el miedo a ser lastimadas recurren al desapego emocional o apatía, haciendo caer a las personas en un estado de indiferencia, afectando su capacidad de formar verdaderas relaciones interpersonales.
37 Jesús contestó:-"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente".
38 Este es el primer mandamiento y el más importante.
39 Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Mateo 22:37-39(NTV)Otra característica de la indiferencia, es la falta de interés, afectando sobre todo a nuestros jóvenes; hoy en dia se puede ver y hasta sentir esa falta de interés entre nuestros jóvenes y no muy jóvenes. Jesús nos enseña los dos más grandes e importantes mandamientos y los dos tienen que ver con el amor, con nuestra capacidad de amar; ¿Qué necesitamos hacer para amar a alguien?, debe existir un contacto, una interacción social entre dos o más personas.

Pero si esta falta de interés, producto de la indiferencia, afecta nuestras relaciones interpersonales ¿Cómo lograremos amar a las personas?, ¿cómo lograremos amar a Dios?, y el mundo que nos rodea seguirá alimentado nuestra indiferencia, si lo seguimos permitiendo.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años de los perversos serán truncados. Proverbios 10:27(NTV)El temor del Señor conduce a la vida; da seguridad y protección contra cualquier daño. Proverbios 19:23(NTV)Teman al señor, ustedes los de su pueblo santo, pues los que le temen tendrán todo lo que necesitan. Salmos 34:9(NTV)La Biblia nos habla mucho del temor de Dios, esta frase aparece unas 300 veces aproximadamente en la biblia. Siendo difícil el no haberla visto en algún momento, un termino del cual la biblia nos habla y nos enseña de su significado; nos muestra la importancia de ese temor de Dios.
Un termino que con el paso del tiempo a dejado de ser importante para un gran número de personas y a las que se les siguen sumando mas y mas, debido al escepticismo, ignorancia o falta de conocimiento. Incluso existen Cristianos que aún no han entendido del todo el concepto o lo han entendido de una manera errónea al querer entenderlo tal como se lee.
Debido a que el significado y comprensión de este termino, su importancia y repercusiones, no será alcanzado al leerlo de forma literal si no mediante la lectura y meditación de la palabra de Dios.
El mundo y su influencia sobre la humanidad, ha logrado que ese temor de Dios se convierta en una indiferencia a Dios; volviéndonos menos temerosos de Dios y más temerosos del mundo
El temor de Dios es tan importante y necesario para tener una buena vida. Y así, como el temor de Dios se ve reflejado en nuestro comportamiento, el temor al mundo se ve reflejado en nuestra sociedad; hablando en términos generales , una sociedad en decadencia, caótica, con una gran indiferencia hacia Dios. Esa amistad con el mundo trae consigo grandes consecuencias, trae enemistad con Dios.

El temor de Dios es amar a Dios y para amar a Dios, debemos conocer a Dios, al conocer a Dios empezamos a adquirir conocimiento, entendimiento, inteligencia y mejor aun, sabiduría para darnos cuenta de la verdad y dejar a un lado la mentira; al dejar a un lado la mentira, empezamos a vivir en la verdad y nuestra vida comenzará a cambiar; un cambio interno que empezará a impactar en todas direcciones.
El temor de Dios, es reconocer quien es Dios y al reconocer quien es Él, se nos hará más fácil obedecerlo.
Entonces podemos concluir que: El temor de Dios = amor, reconocimiento y obediencia a Dios. Al reconocer quien es Dios y amarle, empieza a surgir en nosotros un temor o miedo por fallarle por desobedecerle, porque sabemos que estamos haciendo mal, que estamos cometiendo algún tipo de pecado.
Surge en nosotros un temor reverente, no un temor que produce pánico en nosotros, si no, un temor que produce preocupación por defraudar a nuestro creador.
Todos los que temen al Señor odiaran la maldad.
Por eso odio el orgullo y la arrogancia, la corrupción y el lenguaje perverso. Proverbios 8:13(NTV) ¡Ustedes, los que aman al Señor, odien el mal! Él protege la vida de sus justos y los rescata del poder de los perversos. Salmos 97:10(NTV)La indiferencia es un mal que está atacando a nuestras generaciones más recientes y que está siendo alimentada por el mundo que nos rodea, un mal que afecta nuestra capacidad de relacionarnos correctamente con las personas y con Dios, un mal que impide que cumplamos los dos más importantes mandamientos que Jesús nos enseñó; amar a Dios y amar a nuestro prójimo.
By URSR













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